lunes, 24 de abril de 2017

JORNADA Nº35 (MIRANDÉS - REAL ZARAGOZA)

MIRANDÉS – REAL ZARAGOZA  (JORNADA 35, 24-IV-2017)


ENTALTO REYAL ZARAGOZA

“Desde tiempos a esta parte, vamos camino de nada, vamos a ver como el Ebro con su soledad se marcha”. Que mejor que empezar la crónica del partido del Real Zaragoza en el día de Aragón que con estos versos de José Antonio Labordeta. Pertenecen a la canción “Aragón”, y pueden extrapolarse perfectamente a la situación actual de la Comunidad y del Real Zaragoza: Aragón es (sigue siendo) ignorada desde el gobierno central y el Real Zaragoza deambula por la Segunda División dando tumbos de lado a lado. La llegada de Cesar Láinez al banquillo de La Romareda para evitar caer más bajo (si todavía es posible) resulta, hasta la fecha, un acierto rotundo: el equipo aragonés no ha perdido desde que está en manos del ex cancerbero zaragocista. No obstante, desde la plantilla apuntan que, dado el déficit de puntos con el que cuenta el equipo, hablar de luchar por la promoción de ascenso es una auténtica quimera y el objetivo prioritario es lograr la permanencia con la mayor celeridad posible (desde dentro del organigrama del club y a través de los medios de comunicación se quiere vender como posible una hipotética promoción a la que el equipo, hasta la fecha, no ha hecho suficientes méritos para acceder).
Para ampliar la distancia con sus perseguidores, tocaba vencer en su feudo al colista Mirandés. El conjunto burgalés parecía haber resucitado tras la llegada del aragonés Pablo Alfaro a su banquillo. Láinez decidió alinear su once de referencia para tratar de lograr la victoria y vencer en el particular duelo entre entrenadores de nuestra tierra.
Comenzó la contienda y los locales entraron en el partido mucho antes y mucho más enchufados que sus rivales. Los pupilos de Láinez trataban de hacerse con la iniciativa, pero los errores propios lo impedían. Ratón tuvo que emplearse a fondo para evitar el tanto rival para atrapar el esférico tras una chilena del ariete Urko Vera. Con un fútbol directo, el Mirandés llevaba el peso del partido sin demasiados apuros y llegaba al área zaragocista con facilidad. Pero de pronto, como si del duelo entre San Jorge y el dragón se tratara, el encuentro se puso de cara para los aragoneses. El ariete zaragocista presionó al portero y su despeje chocó con Ángel, quien vestido de San Jorge consiguió dar el primer sablazo, y a la postre definitivo, al dragón.
Pero, como de costumbre y en lugar de culminar la labor, el Real Zaragoza se replegó y el Mirandés pudo volver a controlar el juego. Una lesión del local Alex García obligó a Pablo Alfaro a mover ficha ante de tiempo e introdujo a Sangalli. Por suerte para los visitantes, vista la dinámica que comenzaba a tomar el partido, llegó la hora de pasar por la caseta para recibir las instrucciones de Láinez.
Sobre el papel, las ideas que Láinez quiere transmitir a sus pupilos son entendidas por los jugadores (o eso esperamos). Pero, a la hora de la verdad, rara es la ocasión en que los planes del entrenador blanquillo son ejecutados en el verde. Como marca la experiencia (la lógica hubiera preferido no entregar el balón al rival para evitar posibles sustos que cambien el resultado), los blanquillos entregaron completamente el esférico y los locales pudieron generan numerosas ocasiones de peligro. Por suerte para los intereses zaragocistas, y pese a la fragilidad defensiva mostrada por el equipo, Ratón (con sus intervenciones) y los jugadores locales (por su falta de puntería) evitaron que se moviera el marcador. Ni la entrada de Cani (sustituyó a Bedia) ni la de Valentín (sustituyó a Ros) provocaron efecto en el equipo, que seguía replegado atrás resistiendo el control local. Sí que surgió efecto la entrada de Samaras en los últimos diez minutos sustituyendo a Lanzarote. Tras la entrada del ariete griego, todavía en muy baja forma, el conjunto blanquillo tuvo varias ocasiones para sentenciar el encuentro que fueron desaprovechadas. Ángel, a quién hicieron penalti en una acción dentro del área pese a la interpretación final del colegiado, tuvo en sus botas varias oportunidades. Pero el ariete las marró y el equipo se veía condenado a sufrir las embestidas finales del rival. Finalmente, el equipo pudo aguantar el empuje desesperado del rival y logró vencer al colista distanciándose, de esta manera, a siete puntos de la zona de peligro.
Importante victoria que permite mantener la brecha con los puestos de descenso y afrontar con más tranquilidad la próxima jornada ante el Getafe en La Romareda. En el día de Aragón, el Real Zaragoza supo rematar la faena que iniciaron los chicos de la selección aragonesa sub 18 a las órdenes de Miguel Sevil, logrando el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas sub-18. A ver si va resultar que sí que existe cantera, pero que no apostamos por ella…


En la pasada jornada elegisteis a Ángel como mejor jugador del encuentro (100%) y a Edu Bedia como el peor jugador del encuentro (60%).



Ficha técnica


CD Mirandés: Roberto; Carlos Moreno (Pedro Martín, min. 84), Fran Cruz, Ruyman, Kijera; Eguaras, Rúper; Guarrotxena, Provencio (Fofo, min. 69), Alex García (Sangalli, min. 34); y Urko Vera.

R. Zaragoza: Ratón; Isaac, Marcelo Silva, José Enrique, Cabrera; Zapater; Lanzarote (Samaras, min. 80), Edu Bedia (Cani, min. 66), Javi Ros (Jesús Valentín, min. 77), Pombo; y Ángel.

Goles: 0-1, min. 15: Ángel.

Árbitro: Dámaso Arcediano Monescillo, del comité territorial castellano manchego. Por parte de los locales amonestó a Fran Cruz (min. 17) y a Álex García (min. 28). Por parte del Real Zaragoza amonestó a Ratón (min. 76), a Pombo (min. 77) y a Cabrera (min. 88).

Incidencias: partido correspondiente a la 35ª jornada de LaLiga 1|2|3 disputado en el estadio Estadio Anduva.


lunes, 17 de abril de 2017

JORNADA Nº34 (REAL ZARAGOZA - RCD MALLORCA)

REAL ZARAGOZA – RCD MALLORCA        (JORNADA 34, 16-IV-2017)

LÁINEZ Y SU ÁNGEL, NUESTRO ÁNGEL


La llegada de Láinez al banquillo del Real Zaragoza hace unas jornadas adelantó el Domingo de resurrección en la entidad blanquilla. Llegó a un equipo en plena caída libre y, hasta la fecha y tras tres partidos como técnico, ha conseguido revertir esa dinámica que no auguraba un buen futuro para el conjunto aragonés. No auguraba ningún futuro, más bien nos acercaba a la desaparición. Para seguir invicto y lograr tres puntos más que alejaran al equipo de la zona baja de la tabla, el Real Zaragoza recibía en La Romareda al Mallorca, un rival directo por la salvación que jugaba una de sus últimas balas. Láinez no dudó en repetir la alineación que mejor resultado le ha dado (una vez las lesiones y las sanciones se lo han permitido): Ratón bajo los palos; defensa de 4 con Cabrera (LI) e Isaac (LD) en los costados acompañando a los centrales José Enrique y Marcelo Silva; como escudero por delante de la defensa se ubicó, quién sino, el capitán Alberto Zapater; por delante del ejeano se situaron Bedia y Ros junto con Pombo y Lanzarote en los costados; y arriba como punta de referencia el inagotable Ángel.
Antes de iniciar el encuentro, se guardó un minuto de silencio en recuerdo del reciente fallecimiento del exjugador zaragocista Santiago Isasi, centrocampista del club maño desde 1959 hasta 1967 y que logró los tres primeros títulos del club formando parte del legendario equipo de Los Magníficos (Copa de Ferias en 1964 y Copa del Generalísimo en 1964 y 1966).
Con el cronometro en marcha, el conjunto blanquillo siguió con su idea de juego plasmada en anteriores jornadas: si tengo el balón, el rival no me creará peligro. El trivote del centro del campo formado por Zapater (nada nuevo se puede decir del capitán aragonés), Ros (le falta mejorar la forma para llegar a su mejor nivel) y Bedia (sigue sin encontrar su sitio en el campo, aunque no comete graves errores) trataba de elaborar alguna ocasión de peligro y buscaban triangular con los atacantes locales. La primera ocasión clara de peligro llegó de las botas de Lanzarote. Ángel peleó hasta el final un balón en largo obligando al guardameta rival a rifar el balón. El extremo cogió el esférico y, desde lejos del arco, envío una vaselina que rozó el larguero. A partir de aquí se abrió la veda de las ocasiones. Y, aunque siempre existía el peligro de que la zaga local sufriera una pájara que permitiera al rival adelantarse en el marcador, las ocasiones más claras llegaban del bando zaragocista. Y, como no, Ángel aparecía como protagonista en ellas. Ángel escapó hasta el punto de penalti, pero su disparo se topó con el cuerpo del portero. El rechace lo recogió Ros, quien desperdició la oportunidad disparando al muñeco. Pombo, algo más fallón en la entrega del esférico, trató de sorprender con un fuerte chut lejano que se fue desviado. La primera parte entraba en sus últimos diez minutos de vida y dos cosas claras quedaban en la cabeza de los zaragocistas. La primera de ellas es que su capitán, Don Alberto Zapater, es capaz de morir en el campo por su equipo. Esta vez recibió una patada en la cara por parte de un compañero suyo por ir con todo a despejar el peligro (sólo es una muestra más de lo que Zapater aporta a este equipo y lo que Zapater da por este equipo). La segunda cosa clara es que el Real Zaragoza tiene en Ángel uno de los mejores delanteros de la categoría. Sus números no le califican como un delantero goleador pese a que esta campaña atesora su mejor registro goleador. Pero el trabajo, presión, esfuerzo, y una larga lista de etcéteras que Ángel demuestra sobre el césped hace que su presencia en el equipo sea indiscutible. Hoy, volvió a ser el faro que alumbró al equipo con un gol. El ariete logró materializar un saque de esquina botado por Lanzarote con un cabezazo desde el segundo palo que batió al guardameta rival y adelantó al Real Zaragoza en el electrónico alargando su cuenta particular hasta los 18 goles.
Con el tanto de Ángel, quién estuvo cerca de anotar el segundo con un disparo lejano en el descuento que se marchó fuera por poco, el Real Zaragoza pudo irse al descanso con una victoria merecida que debía ser refrendada en el segundo acto.
Pero el paso por la caseta no surtió el efecto deseado en el planteamiento del segundo acto de los blanquillos. El conjunto bermellón se hizo con el esférico y, aunque sin crear excesivo peligro, se hicieron con el control del partido. Láinez trató de cambiar esto dando entrada a Cani en lugar de Bedia. Ángel, con la colaboración de Ros y Lanzarote, pudo aumentar la ventaja, pero se topó con el arquero rival. Con poco más de diez minutos para finalizar el encuentro, y con un rival superior sobre el césped, Láinez buscó meter pulmón al centro del campo para oxigenar al equipo y relevó a Ros por Valentín y Pombo también dejó su puesto para dar entrada a Edu García. Ratón, sin demasiado trabajo durante el resto del partido, sacó una mano salvadora, de las que valen tres puntos, tras un rechace de su compañero José Enrique. Al igual que las tropas aragonesas aguantaron el asedio de los franceses durante la Guerra de la Independencia, el conjunto blanquillo buscaba sobrevivir a las embestidas del rival para lograr la victoria y alejarse de la zona de peligro. Finalmente, y con Zapater en el papel de Agustina de Aragón, el conjunto aragonés logró sellar su portería y pudo sumar tres puntos más que le permite aumentar su renta con el descenso hasta los 7 puntos.
Sólo valía la victoria. Fuera como fuese. Y se logró. Destacar el partido, otro más, de Zapater y de un Ángel que se brega con todos y por todo.
Próxima jornada el día de Aragón (23 de abril) a las 16 horas ante el colista Mirandés en tierras castellanas


En la pasada jornada elegisteis a Pombo (60%) como mejor jugador del encuentro y a Feltscher (53%) como peor jugador del partido.